El divorcio es la institución jurídica que permite disolver el vínculo jurídico creado por el matrimonio civil, o que cesa los efectos civiles de un matrimonio religioso, y que disuelve la sociedad conyugal surgida del matrimonio.

El divorcio es la figura más amplia que separa completamente a los cónyuges, e implica o comprende las otras figuras.

En consecuencia, cuando hay divorcio hay separación de cuerpos, de bienes y por supuesto se liquida la sociedad conyugal.

El divorcio está contemplado en el código civil colombiano a partir del artículo 154 y hasta el 164.

La separación de bienes, como su nombre lo indica, es la separación y diferenciación que se hace de las propiedades de cada cónyuge.

La separación de bienes, como su nombre lo indica, es la separación y diferenciación que se hace de las propiedades de cada cónyuge.

La separación de bienes no implica la disolución de la sociedad conyugal, ni la separación de cuerpos y menos el divorcio.

Las causales para la separación de bienes son las mismas causales aplicables para la separación de cuerpos, pero además por las causales señaladas en el numeral 2 del artículo 200 del código civil.

Y naturalmente por decisión voluntaria de los dos cónyuges que prefieren mantener su autonomía en la gestión de lo que es suyo.

Una vez se materialice la separación de bienes, ningún cónyuge tiene derecho a las gananciales del otro, según el artículo 203 del código civil.

La separación de bienes no tiene efectos sobre la obligación de los cónyuges de contribuir o de proveer a las necesidades de la familia, puesto que la separación de bienes no elimina la obligación económica y de socorro que se deben los cónyuges.